domingo, noviembre 18, 2007

Calor de hogar

“Mi casa era un abrazo con aromas, afuera el mar oleaba en adoquines, por suerte había chapas que, en la siesta, hacia que llover no fuera triste...”
Muy lejos de nuestra intención esta hacer un plagio. Pero evocamos esta canción de Ariel Pratt para recordar a “las casas”.
Hace algunos años un hombre se paro en un añoso roble que estaba en la puerta de mi casa; y llorando comentó que allí se sentaba con su abuela y pasaban las tardes. Y aunque el árbol era inmenso; no se veía tan grande como cuando el era niño…
Y es que cada casa tiene su historia. Cada rincón; cada pared. Las baldosas; los patios, galpones, terrazas. Si estos objetos pudieran hablar!!!!
Busquemos en muestra memoria un escondite seguro en “esa casa” donde pasamos los mejores momentos de la niñez. Un rincón favorito. Un juego añorable que solo allí jugamos.
Las casas; guardan en silencio pedacitos de vida. Si miramos bien; podemos descubrirlas en las manchas, en las grietas, en la pintura; y si no, solo necesitan de memoriosos que escriban aquí todos sus recuerdos.

10 comentarios:

evi dijo...

La primera casa en la que viví hoy está convertida en uan fábrica de transformadores. Era una casa tipo chorizo con un patio largo y angosto al costado. Con mi hermana Julieta jugábamos a las muñecas y a tomar el té en ese patio en el cual nunca había sol pero para mí era superluminoso. También usábamops enormes carreteles de alambre a modo de patines y recorríamos el pasillo caminando sobre ellos.

De nuestra segunda casa en Olivos recuerdo las casitas que armábamos en la escalera que había en el garage y los porrazos que se daba mi hermano Mandi, porque lo llevábamos a jugar ahí y no había baranda.

Marta dijo...

La casa en la que nací, me crié, la casa de mis padres, ya no está. Cuando ellos se fueron al cielo, se vendió y los nuevos dueños la demolieron para hacer una nueva. Me costó mucho volver a pasar otra vez frente a ella, hasta que me animé. Sin embargo, aunque la construcción es totalmente diferente, para mí sigue estando allí MI CASA, tal cual era.
Cada sitio de MI CASA, tuvo su calor y color especiales. Hasta los mosaicos del baño "de adentro" era una diversión mirar. Eran negros con manchitas irregulares blancas, y me entretenía buscando formas en ellas: la mariposa, el gatito, el avión, el pimpollo de rosa ... Tenía dos patios. Cuando yo era chiquita sólo estaba embaldosado el primero. En el de atrás mi mamá tenía su gallinero, su huerta, sus dalias, sus árboles frutales. Los dos patios estaban divididos por una jardinera hecha de ladrillos artísticos con agujeritos. Una de mis hermanas me había dicho que allí vivían los enanitos del jardín (porque cuando llovía se formaban de esos hongos con sombrerito), así que yo
fabricaba muebles con tapitas, corchos, palillos, etc. y se los dejaba de regalo ...
Necesitaría varios días para escribir todos mis recuerdos sobre MI CASA, mi querida casa, que no tenía una reja pintada con quejas y cantos de amor, pero es mi Pedacito de cielo ...

Mandy dijo...

Curiosamente de mi casa en Olivos solo me acuerdo los porrazos que me pegaba en la escalera, y ahora me vengo a enterar que eran mis hermanitas que me llevaban a jugar ahi.

la hermanita de Mandi dijo...

Perdón Perdón Perdón. Pero a vos te gustaba jugar con nosotras, che

JP dijo...

la casa en la que me crié en Mendoza ,era la casa de mis abuelos, era una casa muy grande , dos patios, parrales y mucho lugar para jugar .
A los 10 años nos mudamos y nos fuimos a vivir a un departamento que ya era de mis padres y estaba en el centro de la ciudad.
Pasaron los años y ya terminando el secundario , charlando con un compañero , salió que en la calle Montecaseros 2462 , su padre estaba por construir una playa de estacionamiento .
Montecaseros 2462 !!!! esa era la dirección de la casa de mis abuelos.
La habian vendido y su padre la había comprado para demolerla .
Mi compañero me llevó y desde que entré se me corrian las lágrimas , la casa ya no existe .
Pero me pude despedir , y la llevo en mi corazón .

marianart dijo...

La casa donde me crié se vendió el año pasado. No me quiero ni acordar de eso!.
Era una casa enorme; de estilo colonial. Cada reja, cada puerta, bueno; todo lo que formaba parte de ella fue hecho por nosotros.
En el patio había un roble enorme. La primera vez que me trepe a él me sentí como “la mujer maravilla”.
Pero sin dudas uno de los lugares favoritos era el baño “de arriba” cuando estaba en construcción. Tenía una acústica espectacular, y cuando no había nadie en casa yo me encerraba a cantar. Un día me quede encerrada porque se rompió el picaporte. Muchas veces conté que vivía en Pontevedra y en esos tiempos el vecino mas cercano estaba a unos cuantos quilómetros (estoy exagerando), grite por mucho tiempo por una ventanita hasta que mi vecino de atrás, bueno de muuuuuuuuy atrás me escucho y le aviso a mi papa. No se cuanto tiempo estuve ahí hasta que vino mi papa al rescate. Así fue que se frustro una prometedora carrera de cantante jajajaja!

El Metepúa dijo...

De la casa en que nací sólo tengo recuerdos fotográficos, aunque tengo algunas imágenes a veces pienso que tal vez me las inventé. Mi segunda casa era un depto en un primer piso que daba a un patio enorme y común a todos los departamentos donde jugábamos a todo con mis amigos de aquella época. Cada vez que paso por el barrio me doy una vuelta y veo que todo está parecido aunque un poco más descuidado. En ese departamento teníamos una terraza surcada como un ta te ti por líneas de brea para tapar las filtraciones, en esa terraza había un cuartito donde mi mamá tejía con la knitax mientras yo jugaba con mis millones de soldaditos y autitos. Tal vez si vuelvo a entrar me pase como a todos y lo encuentre muy chiquito, para mi algunos ambientes eran enormes. Recuerdo cada rincón del departamento y millones de anécdotas que viví ahí. Nos fuimos cuando yo tenía 7 años y no se si volví a ser feliz como en aquellos años. Mi casa nueva, que ya no era alquilada, si que era inmensa, con fondo, mucha tierra también chorizo como la de Evi pero con el patio del costado convertido en living. Siempre la quise mucho a esa casa pero la barra de amigos nunca fue tan unida como en la primera, al poco tiempo de mudarnos perdí a mi abuela y bueno, uno crece, los problemas crecen con uno y entonces parece que ya nada es tan lindo como antes. Escribir sobre mis casas sería contar toda mi vida y no lo voy a hacer pero fue bueno recordarlas gracas a ustedes. Saludos.

El rincon de mi niñez dijo...

La casa en la que nací,es la actual,herencia y regalo de mis viejos en vida.
Lo único que existe de aquella época son los baldosones del patio que pasaba horas patinando con los patines naranjas y mi patineta verde.Lo demás fuí remodelando todo,Ya no quedó casi nada , hasta las ventanas cambié.Pero el olorcito de la mejor época de mi vida sigue estando acá.Hasta el barrio es el mismo ,mis vecinos ,un barrio precario a una cuadra de casa que adoro y el cual muchas personas desubicadas me joden diciendo cuando te mudás ?estas pegada a la villa!! jajaj si supieran que son parte de mi historia ,que son personas mucho mas sencibles ,y bondadosas que mejor ni hablar..que no tengan la suerte de algunos no los hacen menos.. hasta me perdonaron por haberles robado una cabra y esconderla en el galpón de mi casa,mi vieja se enteró al día siguiente,por que vi lleno de bolitas y pensé que se moría jaja Todavía me duele la cola,ligúé tanto que no me olvido no viene al caso pero es parte de mis recuerdos. El barrio la gente,todo.Otra de las casas que sufro horrores es la que pasé la mayor parte de mi infancia por que mi vieja laburaba las 24 hs era la casa de mi nona vichenzina,los mejores recuerdos es mas lo estoy contando y siento hasta los olores de cada rincón,lo mejor de mi niñez lo viví ahí, las mesas largas de los jueves y domingos en familia ,jugando con mi hermano y primos a la alfombra voladora ,al rededor de ella¡¡todavia tengo esa alfombra!!las tardes de novela que pasaba con ella ,uhhhh cuantas cosas no me alcanzaría el día para contar todo...la casa quedaba a la vuelta y se comunicaba justo con la mía , mis viejos pusieron una puerta para no dar toda la vuelta ,pero yo acercaba una escalera y me trepaba,junto habia una planta de higo tunas¡¡se podrán imaginar como terminaba,era demasiado india, caprichosa ,siempre me salía con la mía¡¡¿pero para que una puerta ?si yo podía trepar!!ya pasó 6 años y ya nunca mas pude pasar por la casa ,es mas donde estaba la puerta puse un ficus
que gracias a Dios creció y no me permite vision alguna,todavía cada tanto les reprocho a mis abus por que vendieron!!mientras escribo volvío todas esas imágenes daría cualquier cosa por un instante de esos, el nudo en la garganta es terrible.¡¡es que ya estamos viejitas y la nostalgia es mas fuerte.¿por que a veces lo lindo parece que durara tan poco?Chicos gracias por este blog ,que nos hace recordar lo mejor de nuestra vida,ya se los dije muchas veces no?
pd:MARIANAAAAAAAAAAAAA muero por un recital de esos... no te olvides que solo fui a ver a menudo.. y no comparemos!!! muero por uno posta con banderas,etc etc.
Espero la foto de el viernes por email,cuidate y cuidalo

Melissa dijo...

Mariana ¿seguimos con el debata acá? jejejej empezó bueno pero termino medio turuleca.
Mi casa de la infancia es ahora una zapatería , no soy de aferrarme a las cosas ,a lo material ,pero cuando paso por la puerta,siento una leve nostalgia por todo lo vivido en ese espacio.Siempre los leo ,pero como dije antes muchos recuerdos no tengo para aportar.Pero me entretengo leyendolos.
SALUDOS.

pilsen dijo...

Yo di mis primeros pasos en una casa de Olivos. Tengo algunas imagenes, pero no mas que eso.
Luego en el 82 me fui a vivir a Martinez, donde vivi durante 20 años.
La verdad es que la veo muy diferente cada vez que voy. Tengo muchos recuerdos en el patio. Alli hay 2 bancos de plaza, que funcionaban de arcos. Alli peloteabamos con mi hermano. Tambien recuerdo que nos gustaba salir cuando mi mama baldeaba, ya que el piso ceramico patinaba y nos dabamos hartos golpes de okete. Tambien nos arrojabamos de pecho.
Despues habia un pasillo con unos canteros donde siempre yo enterraba la fruta para que crezcan arboles frutales. Especialmente enterraba semillas de sandia y melon.
Hace unos dias miraba el porch de entrada, y recordaba que en los canteros nos sentabamos con mis amigos. Entrabamos 2 de cada lado. Creo que ni yo solo entro ahora.
En esa casa hubo muchas reformas. Por lo que hoy la veo y todos mis recuerdos son de mis ultimos años ahi. Especialmente porque en todos los rincones hay parte de mi coleccion cerevcera.